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19/5/09

Gambetas a minas antipersona

Del campo de la muerte a los campos de juego

El terrible pasado de Camboya todavía se cobra víctimas inocentes, pero el fútbol está colaborando en el proceso de recuperación.

El ansiado comienzo del procedimiento judicial contra los líderes del sangriento régimen de los Jemeres Rojos supone un paso trascendental para Camboya cuando el país lucha por reconciliarse con su horrible pasado. Pero incluso mientras los acusados se enfrentan al juicio, cientos de personas inocentes mueren o son mutiladas a causa de las minas y los proyectiles sin explotar abandonados tras las décadas de enfrentamientos guerrilleros que siguieron a los cuatro años de terror del régimen de Pol Pot.

Se calcula que unos seis millones de minas activas están aún esparcidas a lo largo de la frontera con Tailandia, pero, en medio de todo esto, una organización está usando la pasión futbolística del país para enseñar a los niños mensajes que pueden ayudarles a seguir con vida. Spirit of Soccer fue uno de los primeros proyectos que recibió ayuda del movimiento Football for Hope, liderado por la FIFA y street-football world.

Mediante un programa especialmente diseñado, llamado "Educación sobre el riesgo de minas", los niños tienen la oportunidad de mejorar sus destrezas futbolísticas mientras aprenden lecciones sobre cómo evitar las minas. Los mensajes sobre seguridad se transmiten junto con el entrenamiento técnico. Carteles, camisetas y balones con eslóganes que pueden salvar vidas refuerzan estos mensajes lejos del terreno de juego. Como muchas organizaciones del movimiento Football for Hope, Spirit of Soccer fue inspirada por un momento de absoluto desconsuelo ocurrido no en la húmeda selva de Camboya, sino a miles de kilómetros de allí, en la otra parte del mundo-.

A mediados de la década de los noventa, Scotty Lee, un colaborador y entrenador del fútbol británico, conducía convoyes de ayuda a las ciudades del frente durante la guerra civil de la ex Yugoslavia, donde fue testigo de las devastadoras consecuencias de la guerra sobre la población civil. En 1996, Lee regresó a la región para impartir unas sesiones de dirección técnica en nombre del club de fútbol Arsenal. Mientras estaba allí, un grupo de niños estaba jugando al fútbol cerca del aeropuerto de Sarajevo cuando uno de ellos hizo estallar una mina. Tres murieron y cuatro quedaron mutilados. Todos tenían menos de diez años.

Lee comprendió que en cualquier lugar y sin que importe el riesgo, los niños siempre quieren jugar al fútbol. La tragedia de Sarajevo le hizo concebir un modo de usar el fútbol para enseñar a los niños mensajes sencillos y eficaces sobre cómo comportarse con las minas y los REG (restos explosivos de guerra), y cómo evitarlos. Nació Spirit of Soccer, y resultó ser tan útil en Bosnia y Kosovo que, en 2003, Lee decidió establecer el proyecto en Camboya tras conocer los terribles peligros a los que se enfrentaban allí los niños. También ha puesto en marcha el programa en la disputada región moldava de Transnistria, azotada por la guerra."Establecemos relaciones con los ministerios de educación y deporte y con las asociaciones locales de fútbol para formar entrenadores y profesores de educación física que transmitan nuestros mensajes", dice Lee.

"Estos modelos locales de conducta dirigen las actividades futbolísticas en sus áreas y dedican el final de las clases a transmitir información vital sobre las minas, cómo evitarlas y de qué zonas hay que mantenerse alejado". Hasta el momento, unos 46,000 niños de más de 238 colegios de localidades con gran densidad de minas han recibido educación sobre el riesgo de minas de los valientes y entregados entrenadores del equipo de Spirit of Soccer.

Grandes riesgos

A consecuencia de la campaña de los Jemeres Rojos de exterminar a los intelectuales y a los trabajadores especializados, más del 70% de la población de Camboya se gana la vida con la agricultura de subsistencia. "La gente asume enormes riesgos al cultivar terrenos minados para poder alimentar a su familias", señala Lee. "La mayoría de los niños no son heridos por minas, sino por restos explosivos de guerra como granadas o proyectiles de artillería, que explotan cuando un adulto está cultivando la tierra". El resultado es que Camboya tiene una de las tasas de inválidos más altas del mundo, con muchas víctimas sumidas en dificultades económicas como consecuencia de su invalidez.

Spirit of Soccer actúa en las tres provincias más minadas del país, incluido el infame "cinturón K5", donde 100,000 trabajadores forzosos, muchos de los cuales murieron de agotamiento, sembraron tres millones de minas. Desde que la organización comenzó a actuar, las víctimas infantiles en la región han descendido un 50%, según el Servicio de Información sobre Víctimas de las Minas de Camboya.

"Quiero ser futbolista pero no puedo jugar con seguridad en esta zona porque tiene montones de minas", dice Kluen Tie, de 13 años, una de los cientos de jóvenes que participan en los torneos de educación sobre riesgo de minas de Spirit of Soccer en Battambang. Kluen, como otros muchos niños y niñas, ha recorrido varios kilómetros desde su pueblo para un día de fútbol y aprendizaje. "Hoy estoy muy contenta con las actividades de fútbol", dice. "Espero un día jugar sin minas".

Mientras haya guerras y los mortales restos que éstas dejan detrás, el trabajo de Scotty Lee y Spirit of Soccer seguirá. Lee quiere poner en marcha el proyecto en el sudeste del país junto a la frontera con Vietnam, donde proyectiles lanzados desde los años 60 siguen todavía matando e hiriendo a jóvenes y niños.

Este año, Spirit of Soccer se enfrenta a su mayor desafío. En 2008, Lee visitó Irak, donde los niños apasionados por el fútbol están creciendo en uno de los lugares más peligrosos de la tierra. "En medio de la violencia pudimos llevar el deporte y nuestra importante formación a un grupo de jóvenes jugadores muy valientes", dice sobre su visita a Bagdad. "Trabajamos en el centro de la comunidad, pero también llevamos a los niños a otra parte durante unas horas, para que pudieran olvidarse de la tragedia que les rodea".

Con la ayuda de Football for Hope, Lee espera establecer un proyecto permanente en el norte de Irak este año, y cumplir con el compromiso de Spirit of Soccer de "salvar vidas mediante este hermoso juego".

Publicado por: FIFA

4/5/09

Kanouté reconoce insultos racistas de jugadores de la Liga Española

EUROPA PRESS

El delantero del Sevilla, Frederic Kanouté, salió en defensa de la religión islámica y aseguró que "no se debería generalizar con los musulmanes, igual que en España no se generaliza con los vascos".

En entrevista con la revista 'Don Balón', el malí repasa en profundidad diversos aspectos desde un punto de vista personal. Así, explica que su decisión de no jugar con la selección de su país natal, Francia, para hacerlo con Mali, de donde procede su familia se debió a "una cuestión de raíces". En este sentido, reconoce que, después de ello, se ha sentido extranjero en Francia.

"Pero es que es casi imposible que una persona que sea negra o árabe no se haya sentido extranjera en Francia, aunque sea francesa, porque la gente hace reflexiones delante de ti que te dejan ver que no te consideran completamente francés como si fueras blanco. Pero un cosa es esto y otra padecer racismo, que no lo he sufrido nunca en Francia ni en Inglaterra, donde por cierto no me hacían sentir como extranjero", indicó. Así, recuerda su opción por la religión islámica. "Me decidí con 19 ó 20 años a seguir el Islam. Ahí encontré contestaciones, equilibrio, paz", refirió.

Sobre los atentados del 11-S y 11-M

En este punto, se le indica que tras los atentados de Nueva York y Madrid se 'miró con lupa' a los musulmanes, y Kanouté responde sin dudar. "Lo sé y lo entiendo, pero los atentados fueron una estupidez de unas minorías fanáticas y nada más. Esos atentados nos han dañado a los musulmanes. Se han escuchado muchas cosas malas del Islam. No se debería generalizar con todos los musulmanes, como aquí ustedes no generalizan con todos los vascos", espetó.

Pero al ariete va más allá en su exposición. "Yo no tengo miedo de ir a Bilbao, pese a que escucho que ETA hace atentados, es decir, que no tengo miedo de todos los vascos porque los que hacen los atentados son un grupo de fanáticos. Las televisiones no hablan mal de los vascos, pero cuando se trataron aquellos atentados los medios de comunicación sí mezclaron muchos términos. Los medios fomentaron el miedo hacia los musulmanes y algún político supo aprovechar ese miedo". Ese 'político' tiene nombre y apellidos para el goleador sevillista. "George Bush utilizó la excusa del terrorismo para conquistar Irak y atacar Afganistán", añadió el futbolista.

Asimismo, reconoce que algún defensa le ha insultado mentándole su religión o su color, durante los partidos jugados en la competición liguera. "Sí, un par de ellos jugando ya en España. Admito que me resultó duro oírles y me dieron ganas de reaccionar. En Inglaterra los jugadores se insultan mucho entre ellos, pero sin mirar la piel o la religión. Reconozco que eso a mí me descentra un poquito. En ningún campo de Inglaterra yo sentí racismo. Este problema de los insultos racistas no se da tanto en Inglaterra como aquí, en España, donde hay algunos campos en los que yo sí he escuchado que una parte del público está haciendo ruidos racistas", dijo.

Manifestaciones en apoyo

Tampoco elude el tema Kanouté cuando se le saca a relucir por qué se ha tapado la publicidad de la elástica del Sevilla, referente a una casa de apuestas, por ir el juego en contra del islam y, en cambio, lució, con ocasión del pasado conflicto entre la organización islamista radical Hamás y el Estado de Israel, el lema 'Palestina' en una camiseta durante un partido.

"A veces los futbolistas o los artistas hacemos cosas, que otra gente hace en la calle con manifestaciones. Cuando yo hago algo siento que es mi deber y que es mi derecho. Lo que yo tengo que reivindicar lo hago en el campo porque es la mejor forma para un futbolista", opinó.

De todos modos, Kanouté, que se considera un admirador del nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, indica que la política y el fútbol sólo se deben mezclar "a veces", pero no siempre. "Los deportistas también tenemos ideas que transmitir. Por ejemplo, yo puedo decir que ahora Estados Unidos tiene un presidente mejor", agregó.

Publicado por:
ABC.ES

1/5/09

Paradoja del bebedor reformado

Por: Raúl Fain Binda
Columnista, BBC Deportes

Dicen por allí que los alcohólicos en realidad nunca se curan, que no existe un ex alcohólico reformado, sino un alcohólico que (por ahora) no bebe.

Con esto se quiere decir que si para dejar la bebida se necesita un esfuerzo enorme, el que se precisa para no reincidir es mucho mayor.

Con la violencia en el fútbol ocurre lo mismo. El fútbol inglés está en la situación del bebedor que no bebe.

Nuestros lectores y oyentes de América Latina suelen referirse, admirados, al hecho de que en la Liga Premier los espectadores estén sentados al borde del campo de juego, casi tocando con las manos a los jugadores.

En esto hay una paradoja. Muchos creen que los alambrados protectores fueron derribados porque desapareció la violencia, cuando en realidad los alambrados desaparecieron como parte de una campaña para eliminar la violencia.

Fruto de la complacencia

El flagelo del vandalismo en el fútbol se origina y se alimenta de la complacencia, de la falta de voluntad política para contenerlo.

En el caso de Inglaterra, se necesitaron tres desastres con numerosas víctimas para poner en marcha el cambio.

El primer caso fue el incendio de una tribuna de madera en el estadio de Bradford City, el 11 de mayo de 1985, con la muerte de 85 personas.

El segundo se registró pocos días después, el 29 de mayo, en el estadio belga de Heysel, poco antes de comenzar la final de la Liga de Campeones entre Liverpool y Juventus, cuando murieron 39 personas (32 italianos y siete belgas).

El tercero fue la tragedia de Hillsborough, el estadio del Sheffield Wednesday, en 1989, cuando el Liverpool y el Nottingham Forest jugaban la semifinal de la Copa de la Asociación: 96 hinchas del Liverpool murieron aplastados contra los alambrados.

Violencia, decrepitud y hacinamiento

En los casos de Bradford y Sheffield no hubo violencia por parte de los hinchas, pero las autoridades llegaron a la conclusión de que la violencia, la decrepitud de los estadios y el hacinamiento tras los alambrados eran los tres elementos de la misma trampa mortal.

De repente, el mundo del fútbol tomó conciencia de que la modernización de los estadios, con el derribo de las alambradas y la obligación de sentar a todos los espectadores en butacas numeradas, era un paso imprescindible para combatir la violencia.

Los clubes fueron emplazados para modernizar los estadios y derribar los alambrados. Al mismo tiempo, se reglamentó la identificación y registro de los hinchas violentos, así como la prohibición de su acceso a las canchas.

La reacción culminó en 1989, con la introducción de la Ley de Espectadores de Fútbol, creando un organismo que otorga licencias habilitantes, con poder para cerrar los estadios que no se ajusten a las reglas y extendiendo las restricciones a los hinchas violentos.

La ley contempló la creación de varias unidades especiales para la acción contra el vandalismo, entre ellas la Sección Fútbol del National Crime Intelligence Service, que muy pronto tuvo en sus registros los nombres de más de 6.000 hooligans.

Cámaras y empleados de seguridad

En los últimos años la acción de seguridad se vio facilitada por el desarrollo de las cámaras digitales de circuito cerrado, que permiten la rápida identificación de los sospechosos.

En la actualidad, muchas canchas ya no necesitan la presencia de efectivos policiales y la seguridad está a cargo de empleados de los clubes, especialmente entrenados.

Pero los hooligans ingleses no se han reformado, no han renunciado a la violencia. Lo que ocurre es que tienen menos oportunidades para mostrar las uñas.

Para pacificar las canchas ha sido preciso mucho esfuerzo, y para mantenerlas así se necesita una vigilancia constante, dentro y fuera de los estadios.

Y aun así no es suficiente, porque ahora los episodios más graves de violencia vinculados al fútbol se registran fuera de las canchas.

Estadísticas oficiales

Las estadísticas de la Home Office (ministerio del Interior), correspondientes a la temporada 2003-2004 (todavía no hay cifras oficiales sobre la última temporada), reflejan la situación actual en Inglaterra y Gales, y la eficacia del sistema de prohibir el acceso de los infractores a las canchas.

A continuación, una breve enumeración de los datos más importantes:

•En ese periodo, se registraron 3.010 arrestos, sobre un total de 29.197.510 espectadores, el total más elevado de los últimos 34 años. Esto significa una tasa de arresto de 0,01%.

•La mayor parte de los partidos se desarrollaron pacíficamente, ya que 50% de los encuentros de la Liga Premier, 72% de la primera división, 82% de la segunda y 89% de la tercera tuvieron un solo arresto o menos (en términos estadísticos). Si se contemplan todos los partidos de todas las divisiones, hubo un promedio de 1,62 arrestos por partido.

•El 57% de todos los arrestos fueron realizados fuera de los estadios, promedio que se eleva a 85% para la categoría de desórdenes violentos.

•El 25% de todos los partidos se desarrollaron sin presencia policial.

•En el periodo se registró un aumento substancial de las prohibiciones de acceso a las canchas: 2.596 casos al 18 de octubre de 2004, en comparación con 1.794 al 14 de agosto de 2003.

Para interpretar estos datos conviene tener en cuenta que algunos episodios graves, en particular desórdenes registrados fuera de los estadios, pueden concluir sin un número elevado de arrestos, mientras que en otros casos un número elevado de arrestos refleja la acción preventiva de la policía, sin que se llegue a desarrollar un incidente grave.

Los grupos más belicosos

Los hooligans no se han reformado ni jubilado, claro. Los grupos más temibles de Inglaterra son los siguientes:

•En el Chelsea, la banda principal es la de Headhunters, o cazadores de cabezas. Tiene vínculos con organizaciones políticas derechistas.

•En el Birmingham City se los conoce como el Ejército Zulú.

•En el Milwall, un club que (afortunadamente) no suele participar en torneos europeos, son conocidos como los Bushwackers (los que tienden una emboscada), mortales enemigos de los Headhunters y el Ejército Zulú.

•En el Stoke City, se hacen llamar los Cuarenta Terribles.

•En el West Ham tienen un apodo (Inter-City Firm) que alude a su táctica de viajar a los partidos en trenes, para burlar a la policía que controla los ómnibus fletados especialmente, la forma habitual de viajar a partidos como visitantes.

Publicado por la BBC